MEDITACIÓN CON LA SONRISA INTERIOR

Cierra por un momento tus ojos y realiza algunas respiraciones profundas.

Piensa en tus recientes vacaciones y elige ese momento en el que te has sentido tan bien.

Ese momento en el que parecía que todo estaba bien, que tú estabas bien.

Ese momento en el que parecía que todo era perfecto y que no necesitabas nada.

Concéntrate en las sensaciones de tu cuerpo, cómo te sentías por dentro y por fuera.

Recrea en tu imaginación todo aquello que te rodeaba: paisaje, colores, sonidos, luz, personas, formas, objetos,….Trata de visualizarte a ti mismo en aquella escena, mírate cómo vas vestido, mírate los pies ¿llevas algo puesto?

Concéntrate en las sensaciones de tu cuerpo, cómo te sentías por dentro y por fuera.

Siente dentro de ti las sensaciones que tenías en ese momento: esa burbuja de paz, de serenidad, de que todo está bien, de que tú estás bien.

Y cuando sientas dentro de ti todas esas sensaciones de calma y bienestar, SONRÍE. Siente la sonrisa que brota de tu interior.

Sonríe hacia fuera y sonríe hacia dentro: hacia tu ser interior, hacia tus órganos interiores, hacia todas tus células.

Diles con tu sonrisa que te sientes feliz.

Sonríe hacia el exterior, a tu entorno más próximo, a todo lo que te rodea. Comunica a todo y a todos, que eres feliz, que eres tu sonrisa.

Y con esa sensación de bienestar, encara tu nuevo día.

Cuanto más practiques este ejercicio más útil te resultará cuando tengas que enfrentarte a los petardos de tus jefes o a momentos en los que te sientas desbordado.

 

¡Todo está bien!. ¡Eres feliz! ¡Tú estás bien!¡Adelante!

 

 

Elena del Valle Baranda

www.cursoscoachingmadrid.es

«El Faro que Alumbra tus Sueños»

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