La Navidad la vivirás cómo tú decidas hacerlo

Una de las frases que todos escuchamos según se acercan las Navidades es: “Uff, no me gustan nada las Navidades”.

O incluso en esta versión también: “No han llegado y ya estoy deseando que se acaben”.

Aquí tengo que reconocer que si alguien ha perdido a un ser querido, lo puedo llegar a entender. Son fechas muy complicadas para las ausencias.

Sin embargo, estoy también convencida que estas personas siguen teniendo a muchas personas queridas con las que disfrutar de estas fechas de celebraciones.

 

 

También podríamos decir que celebramos en exceso.

Vemos a la familia más días de lo habitual.  Andamos todos mucho más cansados por los excesos de fiestas y comilonas. Comemos más y eso pasa factura en nuestro cuerpo.  Compramos regalos y gastamos en exceso, por lo que pasa factura en nuestra cuenta bancaria.

Si volvéis a leer el párrafo anterior con atención, tengo una pregunta para vosotros: ¿todo eso lo hace la Navidad o lo hacemos nosotros solos con nuestro cuerpo, dinero, familia, amigos y colegas de trabajo?

Luego, si nosotros disfrutamos incorrectamente las Fiestas hasta el punto de que no nos gusten y nos parezcan eternas…

¿Qué os parece si cambiamos algunas de esas rutinas y decidimos vivir unas Fiestas Navideñas más acordes con lo que nos hace feliz, le hace más feliz a las personas que queremos y le sienta bien a nuestro entorno?

Pero volviendo a las personas que odian las Navidades.

¿Alguna vez os habéis parado a pensar qué es lo que os gustaría que fueran las Navidades? Porque quizá ahí esté la solución.

 

Trucos Super Fáciles para ¡Vivir la Navidad más Sostenible de tu vida!

 

  • Quizá nadie te lo haya comentado, pero no tienes que ir a todas y cada una de las Fiestas de Navidad que te inviten 🙂 Selecciona las que te harán más feliz, y las demás simplemente cancela.  De ese modo, controlarás la falta de sueño, los excesos de alcohol y comida y al mismo tiempo, te asegurarás de participar en algo divertido con las personas adecuadas. Recuerda: no tienes que ir a todas las Fiestas de Navidad.

 

  • Ocurre lo mismo con las comidas y cenas de Navidad de empresa.  Puedes decir que no. No tengas remordimientos, hazlo de forma educada, y acude sólo a aquellas que realmente sean importantes. Tu cuerpo y tu bolsillo te lo van a agradecer. Recuerda: no tienes que ir a todas la comidas y cenas de Navidad del trabajo.

 

  • Regalos de Navidad.  ¿Los dejas siempre para el último momento? ¿Por qué no te adelantas este año para conseguir mejores precios, menos aglomeraciones,  y menos estrés de último minuto? ¿Te has planteado este año regalar cosas hechas a mano?  Todo el mundo aprecia de corazón lo que se ha realizado a mano… Piénsalo con tiempo y pon tu esencia en ese regalo, tu creatividad y tu cariño. Si además utilizas materiales reciclados, tu bolsillo te lo agradecerá. Y si no los quieres hacer tú, apoya la artesanía local o de amigos. Recuerda: planifica con tiempo y apoya lo hecho a mano. Cada vez hay más dónde elegir y será algo único para tus personas queridas.

 

 

  • Cenas y Comidas Familiares.  Como en cualquier círculo variado de personas, siempre habrá aquellas con las que te lleves de maravilla y otras que no te lleves para nada, o sólo en ratos muy cortos. Este año va a ser lo mismo si no intentas probar algo diferente.  ¿Qué te parece si te relajas, asumes lo que no te gusta de esas personas, haces caso omiso a sus chinches o su salidas sin gracia y te centras en hacer feliz a tus padres, tus hermanos o tus sobrinos? Céntrate en lo que te gusta de esas reuniones, lo que disfrutas y sácale todo el partido posible, ignorando totalmente lo que te molesta. Recuerda: tu actitud ante lo que te incomoda es lo que marcará la diferencia. 

 

  • Resérvate tiempo para estar sólo. Sí, puede resultar muy raro pero en esta época del año es fundamental.  No te tienes que buscar ninguna excusa, sólo informa a tu pareja, familia, amigos, que esa mañana es tuya, que la tarde es tuya… Ve a dar un paseo, disfruta del bullicio de la ciudad o la tranquilidad de tu pueblo, al que has vuelto por Navidad.  Dedícate tiempo. Recapacita sobre cómo ha ido el año. Piensa en cómo estás acabándolo y en cómo lo has vivido.  Piensa que el año siguiente es un libro en blanco deseando ser disfrutado.  Recuerda: tienes que darte un momento de soledad y eso dará equilibrio a todos los eventos cuando estés rodeado de muchas personas.

 

  • Intenta hacer algo diferente estas Navidades.  No está escrito en ningún sitio que todas las Navidades tengan que ser iguales. Puedes preparar un viaje en Nochevieja, un plan romántico para tu pareja, una quedada sorpresa con todos tus primos o coger a todos tus sobrinos y llevártelos de museos o a visitar los mercados navideños. Puedes coger tu cámara de fotos y tus colegas de afición y preparar una salida para fotografiar las luces de Navidad o los detalles Navideños. Si te gusta patinar, esquiar, ir en trineo con huskies, senderismo con raquetas, etc… Disfruta de la nieve, del frío, de la naturaleza tanto sólo como acompañado. Recuerda: durante esos días de vacaciones puedes hacer planes que te motiven. No todo van a ser comilonas y comprar regalos.

 

 

  • Estoy convencida que tienes mucho.  También estoy segura que vas a recibir varios regalos de amigos y familia, ¿verdad? Haz limpieza justo antes de las fiestas.  Deja sitio.  Dona todo lo que te sobre.  Sea como sea, no sólo te centres en los tuyos, en tu gente cercana.  En esta época del año muchos personas necesitan regalos. No sólo dones para que todo el mundo tenga un regalo, también puedes donar tu tiempo y contribuir con tu compañía o habilidades para las personas que más lo necesitan. Recuerda: Haz sitio, dona todo lo que puedas y regala no sólo cosas materiales sino también tu compañía y cariño.

 

Dale una vuelta a todo lo compartido y ahora que todavía no han llegado las fiestas, decide cómo las quieres vivir tú.

 

No olvides lo que es la Navidad en realidad

Es ese momento del año para celebrar todo lo alcanzado a lo largo del año. Es esa época del año para re-conectar con amigos y familiares que tienes lejos.  Es ese momento para disfrutar que estamos vivos. De poner el cariño en todo lo que haces, sea una fiesta, una buena conversación, un regalo o una cena para dos.

Es ese momento del año para re-conectar con todo lo que de verdad importa.

¡Felices (y sostenibles) Fiestas a todos!

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