¿Cómo preparar tu cuerpo y mente para el Equinoccio de Primavera?

Los seres humanos no somos inmunes a los solsticios o equinoccios del año.  Sin embargo, si hay uno que es difícil de esquivar ese es el Equinoccio de Primavera.

Todos somos diferentes, y todos vivimos estos momentos de cambio de estación de modo diferente. Lo que todos tenemos en común, es que nos afecta de forma considerable, tanto por un aumento de euforia y ánimo, como por justo lo contrario, un decaimiento y falta de energía importantes.

Algunas de las razones por las que nos afecta tantísimo a todos los niveles, no sólo físicos sino también de ánimo, son:

  • No somos inmunes a la posición del planeta en relación al sol.
  • Hay cada vez más horas de luz, lo cual es positivo para la creación de serotonina (hormona de la felicidad).
  • No somos inmunes al bombardeo de publicidades engañosas: “en primavera tenemos que estar estupendos, enamorados, ponernos a punto para el verano y sus modelitos, etc…”

Para algunas personas la primavera significa salir más a la calle, realizar más actividades fuera de casa, una subida de ánimo importante. Se sienten llenos de energía.

Pero también existe, y lo escuchamos cada vez más a menudo, personas que se sienten muy cansados, muy desanimados, muy “plof” sería la palabra más utilizada.

 

Vamos a prepararnos para este Equinoccio de Primavera

Con estos sencillos consejos saldremos triunfantes de este cambio de estación.  Sólo hace falta ser consciente de este momento de cambio en el año, y volver a retomar puntos importantes que quizá hemos ido olvidando durante los meses de invierno.

Primero de todo, la Alimentación.  Cuídala. Y mucho.

Deberías limpiar tu organismo durante una semana para prepararle a los nuevos alimentos de temporada y dejar atrás el almacenamiento habitual de los meses de invierno.  Por ejemplo: Durante unos días sólo toma líquidos enriquecidos como zumos, sopas con algas, o frutas de temporada (fresas). Además de beber tés y agua, por supuesto.

 

 

Segundo punto muy relevante. El Ejercicio.

Intenta realizar actividades al aire libre para, entre otras cosas, recargar tu cuerpo con vitamina D.  Esto nos facilitará el irnos habituando a las horas extras de luz, así como a re-conectar con la naturaleza. Por ejemplo: no todo es correr, también puedes realizar una clase de yoga en algún parque.

Hay muchas personas que se aíslan del exterior durante el invierno y es realmente ahí cuando el decaimiento empieza a ganar terreno.

 

 

Organiza pequeñas metas dónde la celebración, la naturaleza, la familia y amigos sean los protagonistas.  Por ejemplo: organiza fiestas de Bienvenida de la Primavera, organiza deportes o excursión en el exterior, salidas de fin de semana a lugares que te inspiren con personas que te inspiren, apúntate a un curso de cocina de platos primaverales, etc…

El ser humano necesita tener planes a corto plazo que le motiven a levantarse por las mañanas. Pequeñas metas alcanzables que nos ilusionen para sentirnos vivos y con ilusión.

 

 

Limpia tanto dentro como fuera.

Es el momento de limpiar tu habitación, tu armario, tu lugar de trabajo… Dona todo lo que puedas, regala lo que ya no necesites o no te valga. Deja sitio para que todo lo bueno y nuevo que vaya a llegar en esta nueva estación, pueda ocupar el espacio que se merece.

 

 

No olvides la limpieza interior de tu organismo que he mencionado en Alimentación. Es muy importante.

Para terminar, no olvides limpiar tu mente: Pensamientos negativos acumulados, limitaciones creadas por situaciones del pasado, etc…

Perdona y limpia ese espacio para que la primavera esté llena de nuevas oportunidades en los aspectos más importantes de tu vida.

 

 

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